Sare, un auténtico pueblo del País Vasco
Desde nuestro camping en el País Vasco, Sare (Sara en euskera) se alcanza en media hora. Este pueblo de cerca de 2.500 habitantes es un perfecto ejemplo de localidad tradicional que ha sabido conservar sus tradiciones y su patrimonio abriéndose a los visitantes. Catalogado como uno de los «Pueblos más Bonitos de Francia», Sare es un destino imprescindible en el corazón de los Pirineos Atlánticos. El turismo en Sare atrae cada año a miles de visitantes, seducidos por la autenticidad del lugar y la belleza de su entorno natural.


Un pueblo vasco tradicional cerca del camping
«Saran Astia», «En Sare, tenemos tiempo»… Tal es el lema de este pueblo enclavado al pie de las legendarias montañas de Axuria y La Rhune, donde las tradiciones de la fiesta, el deporte o el contrabando han atravesado las épocas. Este encantador lugar ha visto pasar a tantos personajes ilustres: Napoleón III y la emperatriz Eugenia, Eduardo VII y Winston Churchill, Pierre Loti y Luis Mariano. El novelista Pierre Loti tomó Sare como modelo en su célebre novela «Ramuntcho», adaptada al cine en 1938.
Patrimonio arquitectónico y religioso
Visitar Sare es pasear por un pueblo maravillosamente virgen, enclavado en los verdes valles de la región de Labourd. Pueblo tradicional vasco, encontrarás el habitual frontón vasco no lejos de la iglesia y el ayuntamiento. A lo largo de las calles medievales, admira las casas labordinas con sus fachadas blancas y entramados rojos, testimonio de las grandes riquezas obtenidas antaño de la pesca de la ballena y el bacalao.
El patrimonio arquitectónico de Sare está lleno de numerosos tesoros. Los dinteles tallados directamente en las fachadas de las casas conmemoran la vida del pueblo hace varios siglos, indicando el nombre de la vivienda, su fecha de construcción y a veces el oficio de sus primeros ocupantes. Los lavaderos, ahora abandonados, han sido tomados por la naturaleza circundante y ofrecen un marco pintoresco. Los puentes medievales cruzan aún los cursos de agua como lo hacían hace varios siglos: el más conocido, llamado Granada (Granadakozubia), se encuentra en el barrio de Istilarte a 1,5 km del centro del pueblo.
Sare posee sin duda una de las iglesias más bellas de Labourd, protegida como Monumento Histórico desde 1982. La iglesia de San Martín está coronada por una torre campanario de cinco pisos que se puede visitar en temporada o con cita previa. Su campana es una de las más esculpidas de Francia. El cementerio contiguo también merece una visita, ya que es testimonio de las tradiciones y la pericia vascas en el campo del arte funerario. Aquí podrás admirar varias estelas con cruces discoidales, grabadas con símbolos en una o ambas caras según un rito específico.
La casa Ortillopitz
Para descubrir Sare y la arquitectura característica de la provincia de Labourd, no te pierdas la casa vasca Ortillopitz. Esta construcción del siglo XVII te sumerge en la cultura local y revela el lugar central del etxe (la casa en euskera) en la vida vasca. La visita permite comprender cómo vivían las familias vascas de antaño, entre ganadería, agricultura y tradiciones seculares.
Las cuevas prehistóricas de Sare
Lugar imprescindible del País Vasco, las cuevas prehistóricas de Sare son el tercer sitio más visitado de la región. Enclavadas en el corazón de una naturaleza excepcional y catalogadas Natura 2000, estas cuevas te hacen descubrir un mundo subterráneo donde la historia ha dejado sus huellas desde hace más de dos millones de años.
La visita guiada con sonido y luces, de una duración de 45 minutos a una hora, te revela la geología atípica de estas cavidades formadas por la acción del agua sobre la roca calcárea. El recorrido de 900 metros te hace descubrir impresionantes estalactitas y estalagmitas, gours (cubetas de agua geológicas), un espejo de agua y fósiles. El guía te informa sobre el hábitat prehistórico y te habla de la mitología vasca, especialmente de los trabajos de José Miguel de Barandiarán, eminente prehistoriador y etnólogo apasionado por las creencias y mitos populares.
Las cuevas de Sare albergan más de diez especies de murciélagos, cuyo papel en el medio ambiente se explica durante la visita. El museo del yacimiento, abierto al público, permite conocer mejor los temas tratados en las cuevas, mientras que el parque megalítico presenta una reconstrucción de los distintos monumentos erigidos por el hombre durante el periodo Protohistórico.
La Rhune y las rutas de senderismo
En el exterior del pueblo, se impone un descubrimiento de las montañas que lo dominan. La Rhune, montaña mítica del País Vasco, culmina a 905 metros de altitud y ofrece un panorama grandioso sobre las costas francesas y españolas, así como sobre la cadena de los Pirineos. Con buen tiempo, la vista se extiende desde San Sebastián hasta Capbreton.
El ascenso puede hacerse a pie (cuenta al menos dos horas) o con el célebre tren de cremallera de La Rhune. Este pequeño tren turístico de colección, que data de 1924, te lleva en 35 minutos a la cumbre. En el camino, te cruzarás con los famosos pottoks, estos robustos pequeños ponis de montaña, emblemas libres y salvajes del País Vasco, así como con buitres leonados.
El puerto de Lizarrieta, situado entre Sare y Etxalar a 441 metros de altitud, es otro lugar de senderismo apreciado. Es uno de los principales sitios franceses de conteo de la migración de aves durante el otoño. Al pie del puerto se encuentra uno de los bosques más antiguos de Europa, con robles cuyo tronco supera los dos metros de diámetro. Área de picnic y varias salidas de rutas de senderismo te esperan allí.
La Galtzada, antigua vía medieval, atraviesa Sare de parte a parte. Antaño ruta imprescindible para acceder a España, es hoy un sendero de ocio donde parten numerosas rutas de senderismo que permiten descubrir el municipio y sus alrededores.
Tierra de contrabando
Con sus 36 kilómetros de frontera, el pueblo de Sare se adentra en la Navarra española. Estás aquí en pleno antiguo territorio de contrabando. Alpargatas, animales, rodamientos de bolas o encaje, numerosos habitantes de Sare pasaban mercancías de un lado a otro de la frontera, siguiendo el curso de los productos. Esta historia fronteriza ha forjado la identidad del pueblo y tejido vínculos duraderos con los municipios españoles vecinos.
Gastronomía y especialidades
La visita a Sare estaría incompleta sin probar su gastronomía. El País Vasco es el país del buen gusto, y este pueblo típico tiene con qué sorprender a tus papilas. No olvides degustar el pastel vasco, un dulce típico de Labourd del que Sare es una de las capitales. El Museo del pastel vasco propone una visita guiada original por un chef pastelero, seguida de una degustación.
Ya que estás aquí, ¿por qué no pruebas los quesos locales de leche de oveja, los embutidos y el zumo y la sidra de manzana? Las verduras y frutas de temporada se cultivan respetando el medio ambiente, para que puedas disfrutar del sabor auténtico que da personalidad a la cocina vasca.
Actividades en familia
Para las familias, Sare ofrece numerosas actividades. El parque de animales Etxola, situado a 7 km del centro del pueblo en dirección a las cuevas, te propone descubrir, acercarte y acariciar animales domésticos venidos del mundo entero: búfalos, dromedarios, aves de corral ornamentales, ovejas de cuatro cuernos, cebúes, llamas… Los niños también pueden dar un paseo a lomos de poni o de pottok.
El sendero del Suhalmendi, un paseo familiar hasta el puerto que ofrece uno de los panoramas más bellos de la Costa Vasca, permite descubrir el cerdo vasco de raza Pie Noir gracias a un recorrido de diez paneles de interpretación lúdicos.
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